ENSAYO: “LA ERA DIGITAL Y EL NUEVO APARATO IDEOLOGICO DE LA GLOBALIZACION”

Era Digital Por Eduardo Aucapiña

Nicholas Negroponte científico de la computación y fundador y director del Media LAb, dijo: “La computación ya no trata sobre ordenadores. Trata sobre la vida”. Por lo tanto los sistemas sociales, políticos y económicos cambian en forma incremental, la tecnología cambia de manera exponencial. Por otra parte la televisión redefine las relaciones de la familia y la comunidad. En el caso de la tecnología digital, la nueva estructura se llama ciberespacio. La fractura económica causada por los avances de la velocidad de los microprocesadores produce por un lado que la tecnología esta reduciendo los costos de transacción, en muchos casos drásticamente, de casi todos los productos y servicios. Esto ocurre con muchas más velocidad en el mercado libre que en las firmas.

Por otra parte la información es inagotable y posee otra propiedad única: en realidad, la información aumenta su valor en la medida en que es utilizada por más personas.

Con la misma lógica el semiólogo español y director del mensuario francés Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet expresó que la información está circulando como una mercancía, no según las leyes de la información, sino según las leyes de la oferta y la demanda y para mejor funcionar están cambiando su naturaleza y se están adaptando para venderse mejor, se adaptan a las leyes retóricas, no de la información, sino las dominantes de la esfera de la cultura de masas.

Era digitalAsimismo el semiólogo mediterráneo Héctor Schmucler, profesor emérito de la Universidad Nacional de Córdoba también reporta en su análisis que los efectos de emisión, simplicidad, espectacularidad, maniqueísmo, velocidad, urgencia, instantaneidad que es el régimen de la velocidad natural, normal, en tiempo real, ha suprimido el espacio, que hace que efectivamente para las comunicaciones de hoy el espacio no exista. Esa idea del tiempo real ha destruido el periodo necesario para la elaboración de la noticia y, por consiguiente, ha creado toda una urgencia en su elaboración que, en la mayoría de los casos, se resume en transmitir (mecanismo propiamente técnico) y no a seguir una cultura periodística en la manera de elaborar la información. A su vez los propios mecanismos comerciales de la información están perturbados con la aparición de los “gratuitos”. La gratuidad es la cultura de Internet. Un ejemplo evidente fue la desición del New York Times de los EE.UU. El periodico ya ni siquiera pide a cambio una pequeña suma de dinero para poner a disposición de los usuarios los archivos históricos y editoriales. La consulta es gratuita.
¿Por qué? Porque el mecanismo económico de la información es otro. Hasta ahora podríamos pensar que el mecanismo económico de la información consiste en vender información a los usuarios. Pero, cada vez más -como la decisión que acaba de tomar el diario newyorquino, el negocio consiste en vender ciudadanos a los anunciantes.Era digital

Es decir nosotros somos vendidos. Lo que quiere el NYT, los periódicos gratuitos y la televisión es que seamos numerosos. Cuanto más seamos, más caros van a vender los segundos la publicidad. Entonces, un parámetro como el de la verdad -eminentemente subjetiva, dado que un supuesto narrativo es difícil de ser corroborado, está modificando en escencia el funcionamiento estructural de la información.

Velocidad de utilización

La información incrementa su valor a medida que es utilizada, lo cual constituye la expresión económica de la ley de Metcalfe.

Por otra parte la ley de Moore señala que los ordenadores, los servicios de telecomunicaciones y los sistemas de almacenamiento de datos desafían las leyes de la gravedad y del comercio. Volviéndolo todo mas rápido, mas barato y mas pequeño a una velocidad cada vez mayor.

La velocidad de los microprocesadores evolucionan en relación a esta escala: “cada dieciocho meses, el poder de procesamiento se duplica mientras el costo se mantiene constante” (ley de Moore). Esto produjo una redefinición del espacio-tiempo.

¿ A que velocidad circula la información hoy ? A la velocidad de la luz, es decir, 300.000 km. por segundo. Hoy en día hemos pasado de un mundo del periodismo a un mundo del inmediatismo, del instantaneísmo. No hay periodo para estudiar la información. La información es cada vez más de impresiones, de sensaciones, de percepciones.

El poder mediático

Como consecuencia de la revolución digital, hoy día nos es extremadamente difícil, intelectual y prácticamente, establecer distinciones netas entre el mundo de los media, el mundo de la comunicación, el mundo que podríamos llamar la cultura de masas y el mundo de la publicidad. Cada día existen menos fronteras entre esos tres sectores. Hubiésemos podido hablar de los medios de comunicación como un universo cerrado, con su propia lógica, con su propia dinámica, autónomo con respecto al resto del universo de la comunicación, y eso hoy día, no es posible. ¿Y por qué no es posible? Por la revolución digital. La revolución digital es esencialmente la mezcla del texto, del sonido y de la imagen. Antes había un universo del texto, un universo del sonido, un universo de la imagen, hoy eso está totalmente mezclado. Por ejemplo ya no hay máquinas de comunicar exclusivamente sonoras. Antes un teléfono era un aparato de dos piezas, que solo servía para el sonido, no servía, por ejemplo, para transmitir un texto o una imagen. Hoy un teléfono móvil tiene sonido pero que también tiene imagen, también tiene texto, y tiene una pantalla. La radio, por ejemplo, antes era puramente sonora y un no vidente podía escuchar la radio; hoy no puede escuchar la radio tan fácilmente porque la radio también tiene pantalla, y en la pantalla hay texto e imagen; y el texto de la radio nos dice quien habla, como se llama, que estación estamos escuchando, que canción estamos escuchando, etc. El ejemplo convergente de textualidad y audivisualidad es el portal argentino www.cadenaglobal.com.ar

Era digital

Entonces, ya no hay el universo de lo escrito, el universo del sonido, el universo de la imagen, todo está mezclado. De la misma manera en la comunicación, lo que observamos es que las máquinas de comunicar fusionan: el teléfono, el televisor, la computadora, cada una de esas máquinas nos permite hacer, cada día más, lo que nos permite cualquiera de ellas. Con el televisor podemos hacer las funciones de la computadora, con la computadora las funciones del teléfono, y con el teléfono, las funciones del televisor, cada vez más. Ese es el universo de Internet.

Internet no sabe distinguir entre texto, imagen y sonido. En Internet hay esfera de la información, esfera de la publicidad, y esfera de la cultura de masas. En Internet hay cada vez más televisión, hay cada vez más información, hay cada vez más publicidad; y no hay diferencia entre los tres. Entonces, estamos ahora en un contexto, en el que tenemos que pensar globalmente estos tres universos diferentes.

Las mega-fusiones

Es significativo que en las dos ultima decadas hemos visto surgir mega grupos de comunicación, como la fusión del primer grupo de comunicación mundial, Time Warner, con la primera empresa de Internet, America On Line; una empresa vieja, antigua, la Time Warner, y una empresa reciente, la America On Line.
Necesitamos reflexionar lo que eso significa, por ejemplo, en términos de difusión, cuántos centenares de millones de personas a través del mundo se ven concernidos, sea por el grupo Time, por la revista Time, o por la del cine Warner, por la televisión Warner o el cable Warner, o bien por la CNN que forma parte del grupo y, ahora, por AOL, que es un pórtico Internet de entrada para decenas de millones de personas a través del mundo.

Hemos visto más recientemente aparecer un segundo grupo euroamericano, o francoamericano, el grupo Vivendi Universal. Es un grupo que, un poco como el grupo de Murdoch, no tiene especialidad en el campo de la comunicación. Hacen de todo: edición musical, edición cinematográfica, películas, tiene evidentemente editoriales, agencias de publicidad, tienen toda clase de servicios de ocio, ciudades de vacaciones, y evidentemente están en el deporte.
El deporte interesa a los grandes grupos de comunicación americanos y europeos, o a un grupo como Murdoch (que ya no sabemos que nacionalidad tiene, si es australiano, si es británico, si es americano), el cual, por ejemplo, quería comprar el equipo de fútbol más celebre del mundo, el Manchester United. Porque un equipo de fútbol hoy no tiene interés deportivo, en la medida en que es mucho menos una prueba deportiva que se desarrolla en una cancha que un espectáculo que se difunde por televisión. Lo que tiene valor es el espectáculo que se difunde por televisión. Un equipo de fútbol no tiene nada que ver, o cada día tiene menos que ver con el deporte, y más con el espectáculo. De ahí el hecho de que tengamos que ver sumas importantes que se pagan a los actores de estos equipos, como a los actores tal película o de tal telenovela.
En este contexto, lo que tenemos frente a nosotros no es el mundo de la información solamente sino un universo bien complejo, donde además los actores principales de la globalización, las grandes empresas, juegan un papel muy importante en el campo de la información. Es lo que yo he tratado de distinguir en el mundo de hoy cuando me refiero al primer poder y al segundo poder, y ninguno de esos dos poderes es político.
El primer poder es el poder económico-financiero. Y el segundo poder es el poder mediático. Porque el sistema mediático, en la manera en que lo acabo de definir, es el aparato ideológico de la globalización.

Es el sistema que en cierta medida constituye la manera de inscribir en el disco duro de nuestro cerebro, el programa para que aceptemos el nuevo paradigma del mundo globalizado. Este sistema ideológico, este aparato ideológico, es el aparato mediático en su conjunto.

Es decir, lo que dice la prensa, lo repite la televisión, lo repite la radio, y no solo en los noticieros, sino también en las ficciones, en la presentación del tipo de modelo de vida que se puede presentar. En consecuencia redefine la relación del hombre con la tecnología creando nuevas identidades personales y sociales desplazando de este modo al viejo aparato ideológico la educación tradicional por un nuevo aparato ideológico- “Los medios de comunicación en la era digital”-.

Enlaces: www.cadenaglobal.com.ar

www.granica.com

www.es.wikipedia.org

Bibliografia:

“Estrategias digitales para dominar el mercado”, Larry Downes-Chunka Mui

Conferencia Magistral de la 2da Bienal Iberoamericna de la Comunicacion, Cordoba 2007

Eduardo F. Aucapiña- 709.509




~ por chavistas9 en Junio 25, 2008.

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